domingo, 12 de diciembre de 2010

Israel se pinta los labios

El niño que estoy cuidadando es un sol, tiene tres añitos y medio casi cuatro dice él y le encanta bailar como los chicos de fama, un programa que se emite en la cuatro y que no se pierde por nada del mundo.
Estendemos su alfombra de juegos de Winnie de Pooh y se pone a bailar imitando todo lo que les ve hacer, todos los aplausos le parecen pocos al muy teatrero.
Eso de pintarse los labios le chifla, y ponerse en el pelo toda horquilla de colores brillantes que ve, se las pide a las niñas que juegan con él en el parque, a sus primas, a las compañeras de colegio, a las dependientas en las tiendas y naturalmente las niñas mayores se lo rifan para hacerle pirris.

Celia es la niña con quien más juega, tiene  tres añitos  y su mama suele dejarla con nosotros alguna tarde que tiene que trabajar, es una niña un poquito más nerviosa que él y aunque es unos meses más chica es igualmente trasto para seguirlo en cualquier travesura o perseguir a mis gatos a los que quieren pasear en el carrito de muñecas y claro eso es  justo lo que mis gatos más desean!.

El viernes  estaban jugando como de constumbre cuando  Celia se pone una flor rosa muy grande en el pelo, engancha mi bolso rosa y dice que se va un momentito a la iglesia porque se va a casar. Israel decidió acompañarla al evento y  quería pintarse los labios, cosa que a Celia no le pareció nada bien:

"Los niños no se pintan los labios ni llevan horquillas en el pelo"- dijo Celia  y le dio un empujón, ¡que empujón por dios! se monto un drama descomunal, Israel llorando  y sorbiendo los mocos - ¡¡mi mamá me deja pintarme los labios, buahhhhh, cereza díceselo tú, buahh!!,  y la otra mu digna aprovechando el tirón y con muchos humos -"¡que no vienes, que  los niños no se pintan los labios!".

Total que después de pintarles los labios a los dos y dejar que me los pintaran a mí y prometer que nos casariamos los tres,  se hizo algo de paz que aproveche para devolver a Celia a su mamá, no la fueramos a liar aotra vez.

1 comentario:

  1. Menos mal que Israel tiene una mamá con la cabeza bien amueblada... a Celita habrá que explicarle un par de cositas cuando crezca...

    besos

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