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Nadie cambia de hábitos sin...

"Nadie cambia de hábitos sin cambiar lo que piensa.
No entanto, para que el hombre mude por dentro
los estímulos vienen de fuera: de la periféria al centro.
Toda conquista es fruto de la perseverancia.
La experiencia, sin que sea exhaustivamente repetida, no se automatiza.
No hay, por ejemplo, quien nazca sabiendo amar.
Si el cuerpo es una construcción milenar de la naturaleza,
con el espíritu no ha de ser diferente.
De inicio, la virtud del perdón es mas afecta a la inteligencia que al sentimiento.
Jesús nos perdonó por amor. Nosotros cuando mutuamente nos perdonamos,
aún lo hacemos por conveniencia de la felicidad personal.
Sin que se ejercite en la bondad, nadie se tornará bueno."

Cuida el lenguaje y la lengua hablará de ti.

La conversación muestra de nosotros más que nosotros mismos. Cuando esta es poco digna deja siempre un rastro de inferioridad  por donde pasa. La desconfianza se insinúa y la serenidad desaparece.

La mala conversación corrompe siempre los pensamientos más dignos. Cuidar del lenguaje es cuidar de nosotros mismos. No solo nos sitúa en determinadas calles del mundo, también nos muestra de cara lavada. Pueden nuestros labios vocalizar con una técnica impecable, pueden los sonidos articularse sin un ápice de error, pueden la morfologia y la sintaxis cierta arquitectar pensamientos gramaticálmente correctos, y sin embargo no tocar piel ni conmover.
Por nuestra conversación seremos conocidos. Por todo, por la lengua y el lenguaje; por el pensamiento y la emoción; pero sobre todo por la verdad que expongamos en ello.
El mejor actor no conectará solo con la técnica sino con el nexo común entre el personaje y el espectador. Si no hay contacto, da lo mismo el idioma. Si no emociona, no expresa…

Hilos de esparto

Cuando los deseos  ansían ser necesidad
dejan crecer hilos de esparto en los dedos.

Necesitan certidumbres y  avales,
sueñan con calendarios oficiales,
relojes automáticos,
proyectos cerrados...

Desean la seguridad de las cuerdas atando las manos.

Entonces es cuando acariciando, arañan.
Escarban cuando abrazan.
Ahogan cuando la lluvia del cielo los toca.

Enzarzan tiempos y versos alrededor de una vida
de pretendidas certezas,
llenos de dudas que agitan sus almas
como pájaros sin alas en medio del secarral.

El campo no reverdece,
no da sombra la encina
no hay paz en el hogar.


Cuando los deseos no desean nada
no les nacen alas, sino incertidumbres.
Suspiran como necesidades imprescindibles,
revierten en si mismos travestidos de  un querer,
hinchados de frivolidad.

Hilos de esparto.
Corazones de estera.

La calle más larga del mundo

La calle más larga del mundo principia en una piedra y termina en una esquina. Al otro lado queda un espacio libre,  frontera con otra calle del mismo trazado y no de distinto material. El urbanismo puede ser  delineado con diferente mano, pero al final, todos son calles y gente.

Dejarse querer es una debilidad que no deja de fragilizar a quien quiere y a quien se deja querer. A quien quiere porque lo engaña y al otro porque muestra su debilidad moral.
Tiene, además, el problema añadido que resulta de la voluntad de no ser  más querido y el de no saber como conseguirlo. No te quieren como conviene ni cuando interesa, mucho menos dejan de hacerlo del modo deseado y en el tiempo justo y así cargamos la vida entera con amores intoxicados que arañan más que acarician y que de amores no tienen nombre.

La calle más larga del mundo principia en un pensamiento, en una mano y un paso. La primera piedra llega sola.

Cerracidio

Decidió, con la  razón que daba el temor, que no podía darle capricho al amor para establecerse en el terreno fértil de su campo de sentimientos, y comenzó a idear un estrategia para sacarle de allí sin exponerlo demasiado. Al fin y al cabo, también le afectaba. Sin embargo, el afecto no afectaría a su vida. Un capricho no cambiaría su rutina, no lograría alterar sus hormonas con besos y caricias y, por supuesto, no descontrolaría la estabilidad legal. Aquella zona de confort tal vez le aburriera un poco, fuera algo insípida, pero era zona de seguridad que más dentro que cerca se encuentra con la felicidad de las  muñecas rotas.

 En un momento de luz especial, de lucidez,  se dio cuenta de que si cerraba poco a poco las entradas al corazón del loco sutil que la  ilusión taquicardeaba, este acabaría por no poder acceder a la llama sagrada y secreta, y todo estaría bien atado.

Buscó cuerda.

Aquel loco era un misterio para sí. Un camino a desbravar por las mansas horas, un  co…

Escuela Escritura 5

Llevar el pelo corto se ha convertido en un liberación más después de mi separación y dejar las canas sin colores en un acto de rebeldía o de reencuentro, no lo sé muy bien. En cualquier caso, todo son símbolos hoy.

¡No es posible que salgas así a la calle!- hubiera dicho mi padre de haberme visto de esta guisa.

-Pues también de ti me libero, papá! De ese padre que no es mi padre sino el padre del manual de la esmerada educación. Me libero de esa parte de ti que soy yo siendo tú. De esa parte por la que me tachan de contradictoria y ambigua y eres tú en mí.

He perdido el reloj de oro que me regaló en nuestro primer aniversario. Otro disgusto que ha acabado convertido en un gusto. He descubierto que los relojes de oro sirven para perderlos. Todos deberíamos perder alguno alguna vez. Por más que me guste comprar joyas, lo que más me apetece es perderlas para que me apetezcan con más ganas, casi como a las personas...Cansada de ellas, perderlas les confiere un atractivo que no  tienen cu…

El hombre que no se ...

"El hombre que no se sacrifica por una causa noble no confiere finalidad a la propia existencia.
Sus pasos no se transforman en camino.
Sus palabras se pierden sin eco.
Sus acciones son simientes infecundas.
Su presencia no suma
El espacio que ocupa está siempre vacío.
No motiva tristeza, cuando parte, ni alegría cuando llega.
Respira  y expira sin jamás inspirar a alguien.
Indiferente, no hace diferencia.
El tiempo pasa por él y lo ignora."