Entradas

Escuela Escritura 4

Hermano- Amanecer- Latido- Sinceridad- Azul

Eras azul.
Hermano de un amanecer aún dormido.
Armado de una sinceridad aterradora.
Quizás por ello te ahogaste en la verdad
del primer latido.
Del tuyo.
Del mío.
Del nuestro.

EEC3 Sobre la ceguera

Aquel día en que estos dos soles azules se inundaron del mismo mar,  desperté con una inquietud extrema dentro de mí. No sabría decir en que consistía, pero no me abandonó durante toda la mañana.

La sal penetró en mis cuencas con un dolor de cuchillo  y lo que había sido tierra fértil y abundante se seco como por encanto convertido en el desierto estéril de mis ojos de hoy.

Durante muchos meses permanecí inmóvil. No sabía como moverme, hacia donde caminar, en que manos dejarme caer. Solo los brazos de mi madre me sostuvieron lo bastante como para que de aquellas enormes debilidades crecieran fortalezas mayores.

Mi habitación es un receptáculo de diez metros cuadrados que se da al sur. La luz me despierta todas las mañanas del verano y del invierno. Basta que modifique la orientación de mi cama para que no necesite despertador.

Mi ropa de cada día se encuentra encima de una cómoda de madera de roble antiguo. Fue  herencia  de mis abuelos paternos cuando era muy niña. Era una pieza del …

EscuelaEscrituraC3

Nunca debí sacarle los ojos al idiota este, pero es que no  pude soportarlo más. No dejaba de mirar y mirarme con esas dos canicas azules iguales al ovillo de lana de la abuela Claudia.
No quitaba su vista de mí. No es extraño sea yo quien padezca de vista cansada, ¡ciego me pone! Si camino hacia la cocina, me mira. Si subo por la escalera, me mira. Si me duermo en el sillón, no deja de mirarme. ¿Pero qué mira tanto? ¿No me conoce? Nadie sabe lo que es mantener el tipo mientras te espían y te observan con esa mirada bobalicona llena de admiración.
Esta noche fue el colmo. Me agarro fuerte por el cuello, me subió a su halda y comenzó a manosearme como siempre, aunque yo lo sentí como nunca.
Tengo la impresión de que por un instante supo lo que iba a suceder porque los abrió con espanto, justo en el instante en que saque mis uñas y se le apago la luz.
Zas, una cinta maestra. Ciego. Imbécil. A ver ahora como te las arreglas sin tus preciosos ojos para mirarme.
Mírale, buscando a tientas…

Honestidad

"La deshonestidad, o facultad de  ser desleal, se destaca en el elenco de los valores humanos mucho más de lo que se imagina, conduciendo a la criatura a comportamientos enfermos.
El deshonesto piensa que todos los demás lo son igualmente, y por esa razón, justifica las actitudes infelices que se permite en mecanismos de astucia bien urdida.
Acredita que es mejor engañar a los otros que ser engañado por ellos. En consecuencia asume comportamientos desairosos, iniciándolos através de la mentira, que acredita podrá endilgar con facilidad, basándose en la confianza que le es depositada por las demás personas.
Ciertamente en algunos intentos parece cosechar el éxito con ese procedimiento, pq se promueve alzándose a las posiciones ambicionadas, alcanzado las metas que persigue. Entretanto sorprendido en infidelidad en relación a los hechos, argumenta con otros equívocos que realmente no convencen, complicando la propia situación.
La honestidad constituye un gran desafío ético-moral qu…

EECreativa 2

Imagen
Lo animal. Lo humano. El calor. El color: rojo sobre verde, rayando el azul.
Su actitud hedonista y sensual.
Lo exótico rodeándola desde una habitación íntima y cálida.
Un lugar protegido de la mirada ajena, libre  de sí,  pleno de  ella.
El agua sin espuma.
El jabón inútil en el borde.
El espejo.
El corazón en el espejo y en sus labios.
El reflejo, su imagen con los ojos cerrados y la Absenta esperando paciente su boca.
Un ave exótica la mira, la vigila con fuerza, con una fuerza casi viril.
El cabello suelto, mojado, húmedo, libre.
La piel desnuda.
La vida florece en su cabeza; se ama en sí.
La vida está allí.


80 kilómetros

80  kilómetros son tantos o tan pocos según se desee o no recorrerlos...80 kilómetros pueden ser un desafío inalcanzable o un regalo.
Hay muchas maneras de recorrerlos: a pie, en bici, en coche, si hay línea en autobús o en tren. Yo los he recorrido con pies ligeros, con pies de plomo, descalza y con alas en los pies. Los he caminado sin maleta, con sol, con lluvia, con granizo, con hielo, con viento en contra, racheado y a favor. He conocido todos los vientos y todos los he volado con gusto.
Ochenta kilómetros de ida y ochocientos mil de regreso. Siempre. En ochenta kilómetros he dado la vuelta a la tierra cinco veces y ha faltado un pico para seis. Le he visto al camino germinar  y crecer la hierba, llenarse de trigo la espiga y convertirse en rastrojo.  He visto nacer y cerner las uvas, el envero, la cosecha, aunque no haya probado el vino más de tres veces. Y si bien el camino me llevo a un fin de línea, he disfrutado del viaje en cada paso.

El paquete no solo contenía la ruta de…

Pensando...

Es muy curioso, a veces, decimos cosaspor cumplir y precisamente por eso, no las cumplimos nunca. No nacen de las ganas, se dicen de la camisa para afuerapor compasión,  por "obligación",  para no hacer daño, incluso, por costumbre social.

"Te enviaré tal cosa. Te hablaré de  tal otra. Estaba pensando hacerlo Te llamaré para hablar de ello."

 Se dan dos comunicaciones en un mismo acto. Dos idiomas distintos confluyen en el mismo tiempo en la misma persona y siendo tan contradictorios llegan a desembocar en el mismo lugar, aunque sus origenes fueran muy distintos.

Cuando decimos algo que no sentimos, la conexión no se establece, no existe, no hay afinidad y  tanto un interlocutor como otro saben que están (m)sintiendo y por un momento se (m)sienten en la misma verdad.
Mal va quien cree lo que se dice para no ser creído, aunque la realidad se lo mostrará en un solo idioma.

Si no hay afinidad real, no hay conexión y sin conexión solo se puede "cumplir". A…