Día de Reyes

-¿Por dónde entrarán si no tienen llave?
-No les hace falta llave, Diego. Si adivinan  nuestros pensamientos,
¿para qué querrían la llave?, dice Lauri.
La razón sospecha, no se contenta con la lógica coja de los anuncios
La ilusión, más chica y más inocente, cree ciegamente en la magia
como su abuela creía en Dios.
Diego también la creyó por entero hace no tanto.
Pero hoy duda y se debate entre su instinto y la trampa.
El mundo mayor conspira, alimenta de su confianza la ilusión perdida,
vampiriza la inocencia, para un rato después descabezarla.
¿Para qué querrán los mayores hacer creer a los pequeños algo que ellos no creen?
¿No sería mejor hacerles ver que son algo y alguien en este universo,
que la mayor magia fue nacer,
que la fe verdadera es la que puede enfrentar la razón cara a cara
en cualquier tiempo,
que mágico es el amor que te besa a diario, te hace cosquillas, te invita a la risa, acorta los día,  nivela  distancias, recita poemas, escucha tu vida, te limpia los mocos y las calles sucias,  te toma de las manos y las convierte en alas...?
¿No sería mejor ayudarles a entender que no necesitamos Magos de Oriente
porque  estamos vivos, vivimos juntos, nos queremos y eso es bastante?

Ya, ya sé que no...

Comentarios

  1. Nos da pena quitarles esa "ilusión", pero sí, sería mejor que supieran cual es la verdadera magia.

    Un beso.

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