lunes, 3 de noviembre de 2014

En este hoy que se estrena, otro adios, no menos doloroso por anunciado, incomprendido.
A quien supo disfrutar  como un niño y ser un  maestro del vivir, del compartir, del alegrar. De sonrisa permantente. Nariz de payaso valiente, siempre y siempre.

A veces creo que, no es el dios del amor en locura, quien lanza las flechas al azar, sino la muerte con sus dardos de luto.


 No quiero entender nada.

4 comentarios:

 Comencé a contar el tiempo en el que no estarías  y me abrumó la eternidad. Desde que te fuiste el reloj anda hacia atrás tratando de devol...