En este hoy que se estrena, otro adios, no menos doloroso por anunciado, incomprendido.
A quien supo disfrutar como un niño y ser un maestro del vivir, del compartir, del alegrar. De sonrisa permantente. Nariz de payaso valiente, siempre y siempre.
A veces creo que, no es el dios del amor en locura, quien lanza las flechas al azar, sino la muerte con sus dardos de luto.
No quiero entender nada.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Comencé a contar el tiempo en el que no estarías y me abrumó la eternidad. Desde que te fuiste el reloj anda hacia atrás tratando de devol...
-
Hay un cuento de Inés Barredo, que está publicado en su libro "Crecer jugando" donde cuenta magistralmente la historia de una...
-
Siempre que sea posible es necesario reconocer un derrota desde su inicio para no liarse en la frustración como un hilo a la pata de un rom...
-
Con ejemplos fáciles de entender, sin complicar el asunto para que no nos cansemos de escuchar, Christian Felber da soluciones fáciles para ...
Un abrazo larrrrgo
ResponderEliminarUn abrazo Cereza.
ResponderEliminarUn adiós para alguien con sonrisa permanente es duro. Recuerda la sonrisa. Un abrazo.
ResponderEliminarqué duras estas despedidas... quédate con el recuerdo de la sonrisa. Un abrazo.
ResponderEliminar