Tengo esperanza en que mis amigos dejen de estar enfadados para que yo no necesite permanecer dividida.
Tengo esperanza en que el cuento que estamos escribiendo Laura y yo prenda bien en el papel y logremos publicarlo en el periódico local.
Tengo esperanza en que cada vez que me vuelvan a "recortar la cresta" sea mi razón la que ayude a resolver el recorte y no la mente prehistórica la que saque al genio de la lámpara.
Tengo esperanza en que cuando vuelva a encontrarme con la cizaña entre el trigo, sepa distinguirla y no la vuelva a llevar a mi mesa para que intoxique tanto.
Tengo esperanza en que las emociones y los sentimientos fortalecidos se consoliden sin ofenderme.
Tengo la esperanza de aprender a separar los hechos de las personas y que mi realidad sea como yo la interprete, según mi propio criterio
Tengo esperanza de que vuelvan las golondrinas al fluorescente del patio y jugando con los cristales de la ventana, bendigan de nuevo mi casa.
Tengo esperanza.
Espero, sigo esperando porque creo en lo que sé, porque, además de esperanza, tengo fe.
lunes, 10 de junio de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Comencé a contar el tiempo en el que no estarías y me abrumó la eternidad. Desde que te fuiste el reloj anda hacia atrás tratando de devol...
-
Hay un cuento de Inés Barredo, que está publicado en su libro "Crecer jugando" donde cuenta magistralmente la historia de una...
-
Siempre que sea posible es necesario reconocer un derrota desde su inicio para no liarse en la frustración como un hilo a la pata de un rom...
-
Con ejemplos fáciles de entender, sin complicar el asunto para que no nos cansemos de escuchar, Christian Felber da soluciones fáciles para ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario