miércoles, 11 de mayo de 2016

Corazón

Después de una noche eterna al llegar el sol pudo por fin descansar un poco. Desde el atardecer había permanecido empapada en medio de un charco de sudor que manaba de su pecho como de una fuente. Yo me recoste a su lado y le cogí la mano.

- Aquí está mi mano, madre. Si la necesitas, apriétala... Si me necesitas, silba.

Yo dormía como las liebres, con un ojo cerrado y otro abierto, si a eso se le puede llamar dormir, con el alma atrapada entre los barrotes de mis costillas que me impedían gritar, chillar, llorar.

En un momento en que pude cerrar los ojos, ella (que había perdido la voz) pronunció con voz  queda un "corazón" y yo me levante como un resorte para atenderla.

¿Qué te pasa? pregunte llena de prisa. ¿Te duele? ¿Tienes palpitaciones?¿Notas el corazón?

 Y ella me miraba como sin comprender porqué yo no comprendía.

No - me dijo- no me duele. No es eso. Está tranquilo por una vez. He dicho corazón para nombrarte, porque tú eres mi corazón.

Y ese "corazón" será puntal, pilar, soporte y arrimo...mañana, pero hoy...
Hoy a la esperanza se le ha caído el sol y solo le nace un azul oscuro, casi  negro.


6 comentarios:

  1. Recuerda lo que hace pocos días decías en tu post...la vida te cobrará impuestos, pero jamás serás huérfana, ella te acompañará siempre, hoy todavía es azul oscuro..todavía.
    Si algún día ese azul se vierte negro… ese negro se irá otra vez tornando , se irá difuminando en grises, azules...créeme.. Fuerza y ánimos

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  2. Tardará en llegar pero seguro que lo hará.

    Un abrazo fuerte.

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  3. Te llamó "corazón"...
    Un beso. Ex toto corde...

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