viernes, 18 de enero de 2013

Amor artesano

Anoche escribí un poema, se llama "Amor artesano". Me rebelo contra él porque quiere llamarse "Amor de puchero" pero a mi me gusta más el título que me susurró en primer lugar.
Nunca escribo poemas, me da pena estropear las palabras con ese chirrido que quiere llamarse música y no es más que ruido. Sin embargo estoy en mi "adolescencia lésbica" y alguno tenía que escaparse.
Lo escribí mientras volvía a escuchar despues de mucho mucho tiempo  "Balada triste de violin". La vibración de la música que me pudo contener entonces, cuando nada más podia hacerlo. Ahora tanto después me sigue pareciendo preciosa y  me reconcilia conmigo misma. Necesitaba escucharla de forma repetida como un mantra, una y otra vez. Pude no alimentarme y sin embargo no podia dejar de escucharla. Fue un puente cuyas notas como una barca me llevaron a  cruzar un rio profundo y oscuro lleno de voces. Entonces yo corría tras las sombras y ellas se alejaban a cada paso que yo daba,  se agrandaban, se burlaban. La escuché tantas veces que acabó por sanarme de ellas. Pude girarme, cambiar de dirección, mirar hacia la luz y asombrosamente las sombras que me huian comenzaron a seguirme. Pero para entonces ya no sentía interes alguno en ellas.
 Cuando estaba curada la balada desapareció silenciosa y discreta.  Y cuando quiero armonizarme pq se me escurrio una patita o se desconcho un ala vuelvo a la música pq es lo único que me sana.

"Amor artesano, de espera templada, de barro callado, de plumas de nido.
Despedregando camino, recomponiendo besanas,
desbrozando espacios, recuperando huecos, levantando hojarasca
sin lindes, ni arreos.
Amor de puchero, de lumbre de invierno,
de tiempo y de tiempos.
De como me duele tu ausencia,
de como me pierdo en tu aliento.
Amor de gramola, de tinta y pañuelo.
De hogaza, de nube, de acero.
De manos pequeñas, de pelos de escarpia.
De ojos que abren la puerta a los mil alfileres que levantan el vello.
De corazón sin coraza, sin traje de lata,
de corazón sonajero."





10 comentarios:

  1. Dan ganas de adentrarse en esa lumbre cálida de invierno...

    ResponderEliminar
  2. Oye!! pues no te ha quedado nada mal ese poema. Tiene musicalidad. A mí me ha sugerido al sonido del torno girando fíjate...

    Pero voy a reconocer que me gusta más la prosa que escribes. Hay algunos´días que escribes post de los que yo llamo redondos y es una delicia leerte Cerecilla.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  3. Yo digo como Chris, le encuentro su ritmo artesano, podría ser un martillo sobre el yunque, podría ser el torno girando. Tú dirás lo que quieras, pero a mí me ha llegado este poema. Gracias. Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Me lo he leído en voz alta mientras, de fondo, sonaba "Balada triste de violín"... Me ha encantado.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. ¿Ves tontina..., cómo lo haces bien? simplemente PRECIOSO..
    Un beso grandote. Caba

    ResponderEliminar
  6. :)
    Maravilloso. Corazón sonjero. :)
    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. Pues yo prefiero el nombre que se elige el mismo poema; lo de "corazón sonajero" me ha encantado. ¿qué es una besana? voy a buscarlo...
    Besos.Lenteja

    ResponderEliminar
  8. Jajaja! Qué gracia lo de la adolescencia lésbica! Y no te da miedo la primavera si ya en pleno invierno estás así?

    Yo nunca he escrito un sólo poema (salvo los obligados en el cole). No he debido de tener adolescencia y eso me da algo de miedo por si me toca en una avanzada edad, cuando resulta más peligrosa. De todos modos, la adolescencia tardía, por lo que veo, da como resultados poemas mucho mejores que la adolescencia tradicional.

    Disfrútalo y aprovecha para crear poemitas y lo que nazca.

    Un beso

    ResponderEliminar
  9. Amor artesano,
    amor de puchero
    de lumbre de invierno.
    Amor de gramola,
    de tinta y pañuelo.
    De hogaza, de nube,
    de corazón sin coraza,
    sin traje de lata,
    de corazón sonajero.

    Precioso. Me lo he "resumido".

    ResponderEliminar