miércoles, 3 de agosto de 2011

Anecdota III

Aparece la enfermera por la puerta de la consulta de aparato digestivo, llamado al personal a filas.
María Tal y Pascual, tras de ella Mario Pascual y Tal, y continua con la lista hasta que le parece bien.
Nombrados los primeros, pasan un señor y una señora y ya dentro de la consulta, le explica el caballero al doctor las molestias que le han llevado allí y éste le pide que se desnude, que suba a la camilla y se coloque en la posición del mahometano, como si estuviera rezando en dirección a la Meca o a Cuenca, según le venga mejor a su fervor religioso, que para el tacto rectal tal da.
Le explora el doctor y diagnostica de inmediato hemorroides de campeonato mundial y dirigiéndose a la señora le dice:
Le voy a recetar una pomada, que le va calmar mucho y baños de asiento. La pomada tiene un aplicador y se la pone usted cada 8 horas aproximadamente.

A lo que la señora le responde:

¡Pues va listo, encima que se ha colado ahora quiere que le de la pomada, nada de nada, faltaria más!
 La enfermera y el doctor patitiesos.
¿Pero usted no es su señora?
¡Pues claro que no, pasa que me ha nombrado a mi primero y él se ha colado de puesto, pero tenia que pasar yo y he pasado!

Y el tio, se desnuda, se coloca en tan poco favorecedora posición y se deja ver y hacer, sin rechistar porque ya que se ha colado, calladito mejor...

¡Viva la protección de datos!

5 comentarios:

  1. jajajajaja es buenísima!!!

    Besos.

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  2. jajajajaja, es una anécdota divertidísima!!!

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  3. Jajajajaja...ay, que me parto!!!!! Ké buena!!!

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  4. Los hay que con tal de ser los primeros hasta desean que les hagan un tacto rectal con público jajajajajajaja!!

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  5. ay que me parto jajajaja
    es bueniiiisima!!

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