Tenemos dos chicas preciosas algo estiradillas, un sábado por la noche muy de noche, un local con pocas luces, una cantante dándolo todo en el escenario, un público entregado y un chaval revoloteando cual pajarillo sin nido intentando llamar la atención de las dos primeras.
Estas dos ignorando el revoleo del chaval, al punto que aparece una pared de hormigón cada vez que da un paso y se acerca.
Él o ciego perdido o sin temor a las paredes porque debe tener un tractor pala en la puerta...
Por una brecha mínima se cuela.
-¿Te lastimaste? dice le chaval mientras sonríe y se hace un poco de luz en el local.
Las dos chicas se miran como un pronombre recíproco a otro.
-¿Te lastimaste?, repite mirando intensamente a una de ellas, y ante la expresión de extrañeza-sorpresa-este que dice de la niña preciosa pero algo estirada, continua: ¿Te lastimaste...? Cuando caíste del cielo..? ¿Te lastimaste...?
Sin licencia de derribo, las chicas han sonreído por fin y ...
domingo, 30 de noviembre de 2014
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¡Quéééé majoooooooo!
ResponderEliminarOhhhh.....Espero que ese encanto no sea el previo a ¿con quién estas? ¿a quién pertenece tu cielo? ¿quién te manda washapps...? y el cielo quede convertido en infierno y la chica en un número más del 016.
ResponderEliminarPero si es simplemente así la historia...Joe que bonito y que envidia de edad .....
Un beso.