viernes, 4 de marzo de 2016

Donde tú vayas...

Hoy a las  últimas plumas dulces de tu nido las arremolina el viento y las aploma en dirección a lo que será mi casa de adobes negros por mucho tiempo. Hoy una mano de hierro y esquirlas asperas me aplasta el corazón con una saña implacable y oscura. Hoy  contemplo tus labios dulces y tus ojos tiernos, velados, entreabiertos con todo el temblor de mi ser, con el miedo a perderte en mis años junto a ti.

 Se escapa la vida aplastada por una alambrada de agujas que amoratan tu cuerpo y dejan mi alma sin ningún consuelo.

Tantos días cogida de tu mano buena, sembrando siempre. Tantos días  caminando junto a tus sandalias que dejan  siempre  amigos y huellas.
Si alguna luz se halla en mí nada más es que el resultado de reflejar la tuya desde que nací.  He sido tus pies y tú mi guia, he sido tu lazarillo y tú mi camino, he sido  mujer buena junto a ti. No han importado las entradas cerradas ni las salidas  tapiadas. No han importado los dardos del dolor ni las traiciones veladas. Nos hemos tragado los barrotes de la cárcel de uno en uno, pero sin comulgar nunca con ruedas de molino. Hemos hecho de tripas corazones y nada ha sido bastante para borrar tu sonrisa ni arañar tu paz. Has sabido ser  luz del sol acariciando el lodo sin mancharte jamas. 

En mi vida se han podido  convertir las palomas blancas de los bolsillos en aves tristes  de desinterés y olvido, las luciérnagas habrán distorsionado al sol, los laberintos de la ira  habrán borrado los mapas de mi futuro y de nuestro camino,  y nada ha tenido ninguna importancia porque tú estabas conmigo. Porque tu has sido mi único apoyo y yo tu compañía.

Por todo esto, podrá la muerte cobrarme su impuesto de vida, la vida podrá arrebatarme su parte de sí y hacerme pagar su peaje dejándome en cueros. Podre vivir mil vidas o ninguna, todas distintas o todas la misma; podré quedarme vacia de todo y de todos. Quedarme hueca de afectos o de veredas.  Llenarme de noches oscuras sin brújula o Norte.  De todo podré, madre mía, quedarme huerfana en la vida. De todo, madre, menos de ti.

8 comentarios:

  1. Te leí esta tarde y un poco me quedé sin palabras y un poco también con el runrún de haberte dicho algo.Te releo ahora y sigo con las mismas pocas palabras, lo que me sigue naciendo es darte un abrazo.

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  2. Nada de lo que diga puede acompañar tu sentimiento. Todo mi afecto y mi ánimo. Un abrazo, Cerecilla.

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  3. uuufff qué desgarrador lo que estas viviendo, Cereza. Te mando mucha energía y fuerza, mucho cariño
    farala

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  4. Un abrazo fuerte desde la distancia, pero con mucha cercania, tanta como une el sentimiento de llorar lo que estás pasando

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  5. Ainsssss...abrazos, muchos...muchos.
    Besos.Lenteja

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  6. Perdona por entrar a perturbar tu paz y darte un abrazo tímido... :(

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