miércoles, 24 de diciembre de 2014

jj

A veces,  las palabras (como le pasaba al amor de la Jurado) se rompen de tanto usarlas, o sencillamente pierden su sentido original. Tal le sucede a "gracias", "perdón" o "feliz Navidad" ya convertidas en  un fático cortés.

No importa, como cada cual le da a cada quien lo que gusta de lo que tiene:

 de todo corazón

¡FELIZ NAVIDAD!



La madalena de Proust: una percepción evoca un recuerdo intensamente

 A veces, cuando el duelo termina, cuando se acepta la pérdida y la alquimia del tiempo transforma la ausencia en nostalgia,  el recuerdo s...