miércoles, 24 de enero de 2018

Semilla

"A veces, la semilla siente añoranza
de la tierra humeda y fría que la acogió
como  cuna.
Del viento que la transportó,
del lodo que le dió cobijo,
del sol que le animó a crecer hacia el aíre,
de las manos del sembrador,
que  horadaron el barro
y lo limpiaron de otras hierbas,
del perímetro de suelo que le
dió vida y tiempo.
Todos pusieron su granito de arena,
pero para abrirse al sol
hizo falta el trabajo interior
de dejarse humedecer y brotar.
Algunas veces, la semilla
pide libertad para poder hacer lo que le cabe."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Madres

 Eduardo nació en aquel tiempo en que las mujeres parían en la cama de su dormitorio rodeadas de sus tías mientras el padre aguardaba en el ...