miércoles, 24 de diciembre de 2014

jj

A veces,  las palabras (como le pasaba al amor de la Jurado) se rompen de tanto usarlas, o sencillamente pierden su sentido original. Tal le sucede a "gracias", "perdón" o "feliz Navidad" ya convertidas en  un fático cortés.

No importa, como cada cual le da a cada quien lo que gusta de lo que tiene:

 de todo corazón

¡FELIZ NAVIDAD!



Las credenciales del obrero.

"Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son purificados, los sordos oyen, los muertos son  resucitados y a los pobres se les pre...