Es cierto que desearías ser amado y recibir el afecto de otra persona en demostraciones de cariño, conforme a las necesidades que crees que te amargan.
Tal vez fuese mejor que te llegasen al sentimiento las expresiones beneficiosas del amor que irradias, que disminuirían tus carencias íntimas y calmarían tus ansiedades, alegrándote.
Sin embargo, el problema es general.
No existe ninguna persona en la Tierra que se encuentre satisfecha en ese área.
Quien recibe amor de determinadas personas, ansía el afecto de otras que no son aquellas que se le acercan.
Tienes el pensamiento dirigido a alguien, que posiblemente no te corresponde, de igual manera hay otra persona que anhela por tu afecto sin que sientas nada especial por ella.
Si las personas se correspondiesen en la misma franja de ternura; si los corazones se manifestasen en la misma vibración de intercambio, la Tierra ya sería el paraíso deseado.
Entretanto existe una infinidad de grados, en los cuales se manifiestan las emociones.
Todavía, no existe nadie que viaje a solas.
Probablemente, no te relaciones con la persona que gustarías o no recibes la compañía del ser amado. No obstante, si extiendes la mirada de bondad comprensiva, identificaras otras compañías agradables, que se encontraban solitarias, porque anhelaban por ti y no lograban aproximarse.
Son las paradojas, aparentemente, inexplicables de la vida.
Ama sin imponerte, sin exigir retribución. Haz la prueba de querer bien, solo por el placer personal de hacerlo, y tal vez descubras un "filón de oro" atrayente que te proporcionará una gran fortuna en forma de paz y de satisfacción personal.
Lo mejor del amor es amar, y no solamente ser amado.
Los preparativos de un viaje, muchas veces son siempre más agradables que éste en sí mismo o el arribo a destino, que a veces causa frustración y desencanto.
Las "personas maravillosas" así lo son porque las desconoces. Todos tenemos problemas, limitaciones, defectos y necesidades.
El fracaso de las uniones conyugales, en la mayoría de los casos, resulta de la precipitación en la elección, de la inmadurez en la búsqueda, del apego a las ilusiones y de la afectividad por "ídolos de pies de barro", que se despedazan fácilmente.
Ennoblécete de amor, irradiándolo en forma de simpatía, de gentileza, de abnegación, de servicio al prójimo.
No existe nadie que resiste la fuerza del amor sin interés inmediato, sin aislamiento.
Por lo tanto, ama liberando.