martes, 25 de diciembre de 2018

La fuente y el mar


Junto al mar, de un peñasco brotaba
fuente humilde que en él destilaba
gota a gota, su limpio caudal;
y le dijo la mar espumosa:

¿Quién te manda arrojar, lacrimosa,
en mi seno tu pobre caudal?
-
Vasto mar, contestóle la fuente,
sin alardes y en mansa corriente,
de mis perlas yo te hago merced,
porque falta en tus olas bravías
lo que sobra en las lágrimas mías:
una gota que apague la sed.

LUIS ROMERO ESPINOSA

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