jueves, 8 de mayo de 2014

Talía es una joven princesa que,

por culpa de una espina que se le clava debajo de una uña, cae dormida. Cuando el príncipe la encuentra no logra despertarla y entonces la lleva a la cama y “recoge los frutos del amor”. Y se va. A los 9 meses nacen un niño y una niña.Cuando el niño va  buscando el pecho alcanza el dedo de la madre que sufrió la espina y succiona. Entonces la madre despierta.

Parece ser el original del cuento que nos han edulcorado hasta la hiperglucemia después. Nada de beso,casto beso.

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