En este hoy que se estrena, otro adios, no menos doloroso por anunciado, incomprendido.
A quien supo disfrutar como un niño y ser un maestro del vivir, del compartir, del alegrar. De sonrisa permantente. Nariz de payaso valiente, siempre y siempre.
A veces creo que, no es el dios del amor en locura, quien lanza las flechas al azar, sino la muerte con sus dardos de luto.
No quiero entender nada.
lunes, 3 de noviembre de 2014
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Un abrazo larrrrgo
ResponderEliminarUn abrazo Cereza.
ResponderEliminarUn adiós para alguien con sonrisa permanente es duro. Recuerda la sonrisa. Un abrazo.
ResponderEliminarqué duras estas despedidas... quédate con el recuerdo de la sonrisa. Un abrazo.
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