domingo, 24 de noviembre de 2024

Templos vaciados

Ya solo las palomas visitan la iglesia,

las aves y las almas penadas que 

vuelan bajo.

Dentro del templo caen a diario copos de nieve

sobre  cabezas que rulan

despacio y rezan sin prisa.

Dentro del santuario la música se expande

y eriza la piel recién planchada y el corazón febril

se solaza. 

En el altar descienden dos mil años

 misericordia 

que se extinguen de a poquito 

 el desorden y la ambición

mientras un espejismo reclama

a los fieles que un dios

los reciba en un reino sin fin.

Dentro del templo las risas de los niños 

renuevan el aire de las esperanzas cortas

e iluminan la faz de una mujer que reza en silencio

entre las soledades del vacío y la compasión que no llega 

tarde otra vez.

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