miércoles, 24 de marzo de 2021


 Sé que el humo me roba el silencio,

que hemos atravesado la nieve sin abrazos,

que  marzo nos regatea en corto

y que no podremos respirarnos hasta el final del verano.

Sé que tus amaneceres están llenos de sal y aguamarinas

que bebes cerveza en las terrazas del mundo

y que recorres los mares  con pies de palo.

Sé que añoras la conversación tranquila

y el sueño profundo de la infancia ida,

 que escribes largo y ries sin prisa

que buscas la piedra en pajares de arena

y que todas las agujas del mundo desean 

encontrar tus manos y brillar contigo.

Sé que llegará el día en que te reconozcas

en unos ojos que no serán los míos para 

que vuelvas de nuevo a mirate en mí.

Sé que en alguna interseccion del ángulo oscuro

nos volveremos a abrazar sin repirar

y los pañuelos blancos de la chistera negra

serán parajes de luz azul en medio de la intriga.

Y mientras todo  llega y nos alcanza

la raiz del  árbol que abrazamos tantos días

ha comenzado, por fin, a sospechar

que tal vez el fruto final de la flor sea hoy la mariposa.

Nos veremos en los bares...

 Llegará.


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