Ni siquiera da para titularlo desamor
Se queda en un deslavazado y gris
Nosotras no tuvimos suerte.
Nunca viniste a cenar.
Excusa.
Cobardía que culpa al amor oscuro del amor nuevo.
La cicuta es más bondadosa.
Una sonrisa que nunca le vi conmigo.
Una mano que se tendía en puño.
Un corazón que nunca latió tan fuerte como
cuando quiso huir y me confundió.
Señales que no dan para vivir
ni para morir.
Un velo que no cubre el vacío.
Ni siquiera da para titularlo desamor,
apenas queda en deshilachada sinrazón.
Sin ser de razón.
Sin razón de ser.
Sin ser.
Nada.
sábado, 19 de mayo de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Madres
Eduardo nació en aquel tiempo en que las mujeres parían en la cama de su dormitorio rodeadas de sus tías mientras el padre aguardaba en el ...
-
Siempre que sea posible es necesario reconocer un derrota desde su inicio para no liarse en la frustración como un hilo a la pata de un rom...
-
Hay un cuento de Inés Barredo, que está publicado en su libro "Crecer jugando" donde cuenta magistralmente la historia de una...
-
¿Quien late por ti? De dónde recibirás, tú, el latido y el escalosfrío del nacimiento. Desde que lugar y desde que extraña galaxia se multi...
No hay comentarios:
Publicar un comentario