jueves, 26 de enero de 2012

pasaba por aquí y


Ains este mi blog, pobre, que abandonado lo tengo con lo que me costó arrancarlo y ahora verlo tan vacío y tan soso me puede. Pero es que no he tenido tiempo que he dedicado mis horas a repartirme por ahí.
Mientras le voy echando aflojatodo a mis neuronas y vuelve a fluir la sangre por la zona de mi cerebro dedicada a blogs, dejo por aquí un texto corto que leí anoche y me gusto:

"Algunos historiadores cuentan que Tiberio, inducido por sus propios asesores a aumentar la carga de los impuestos para beneficio del Imperio, les habría respondido: -me agradan vuestros consejos, no entanto, de mi parte debo considerar que un pastor consciente y sabio naturalmente esquila a las ovejas, mas, no las degüella"
Tiberio debería hablar con algunos  lobos con piel de cordero que yo me sé, sobre lanas, ovejas...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Lluvia de gatos

Llevo mucho tiempo sin actualizar, no he tenido ni tiempo ni ganas de hacerlo. Pero sigue siendo mi blog y lo visito con frecuencia, más que nada para ver como se mueve la barra lateral y las personas siguen vivas y cuentan sus historias.
Desde el punto y coma hasta ahora no me han pasado cosas muy divertidas que contar y las tristes no las puedo ni quiero recordar, pero me apetece contar que hace poco sufrí una lluvia de gatos que a poco pone fin a mis lindos ojos verdes, (si, son verdes) y me restaura el cutis.

Estaba en la leñera, parada esperando que mi memoria se dignara aparecer para decirme que estaba haciendo allí, puede que a cualquiera le parezca fácil averiguar que se busca en el rincón de la leña, pero mi cerebro a ratos se desconecta de mi. Pues en esas andaba cuando desde el tejado oigo trotar al séptimo de caballería y me asusto. Me retiro un paso, miro hacia arriba y por arte de magia y de los gatos gamberros que lo perseguían, veo caer un gato de por lo menos 40 kilos. Entonces me sentí como Piolín y me dije aquello de "creo que vi caer del cielo a un lindo gatito"
Agggg el gato no cayó sobre mi por el paso que retrocedí a tiempo lo que me hace seguir creyendo que dios existe.
El pobre cae como caen todos los gatos, panza arriba y me mira horrorizado, claro que no me había peinado aún y no es para menos, pero guapo podías haber disimulado un poco que me vas a deprimir, (bueno lo mismo no me miraba así por ver mis rizos despeinados) y se lanza en dirección norte mientras yo huyo en dirección sur. Asustados estábamos los dos, mientras el gato raspilla se partía las costillas de la risa.

El gatazo que cayó descuenta una vida de siete, pero a mi a poco no me quedó ninguna, solo imaginar que me hubiera caído encima tiene el efecto clic, clic, clic en mis rodillas otra vez.

De como sacamos al gato de la leñera y la manía que me tiene desde entonces, lo contaré en otro post si es que alguien se digna a leer este.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Regalos prácticos

Mi amiga Alba es muy peculiar. Vive en Madrid de lunes a viernes, y viene al poblado los fines de semana. Todos, absolutamente todos los fines de semana y fiestas. Y no es por que a ella no le guste quedarse en la capi ni mucho menos, solo que su marido es más de pueblo que las amapolas y Madrid no ha entrado en él.
Viven en un piso de unos 47 m2, ellos y sus dos hijos,  en un tercero sin ascensor que compraron  en pesetas, cuando todavía se podía comprar un piso en Madrid y pagarlo en la presente reencarnación.
En el poblado compraron un terreno para hacer una casa pero me da el palpito que haciéndola en fines de semana les llegara la jubilación sin haberla estrenado. Eso si, en la vivienda nueva no van a tener problemas de espacio, viendo los planos creo que el salón de fiestas tendrá más de 40 metros!
A lo que iba, que Alba ha cumplido años estos días y su marido y sus hijos le han regalado una HORMIGONERA...!


Todavía me duelen las mandíbulas de reír cuando me lo han  contado y la  he visto.
No se la han podido envolver en papel de regalo, pero le han colocado un lazo azul  que es lo más, jejeje.
Y la ilusión que le ha hecho a ella es de quedarse de patata.
Ya he comentado alguna vez que no soy muy buena haciendo regalos, que prefiero expresar mi afecto a través de otros lenguajes, pero no lo he podido resistir,  esta vez he hecho una excepción y le he regalado un SACO DE YESO, eso si, yo si lo he envuelto y le puesto el lazo. Pegatina de Felicidades, por que me parecía inútil colocarle el "espero que te guste", sabiendo que le iba a gustar seguro, jejeje.
He quedao como una reina y nos hemos reído una barbaridad.
 A partir de ahora ya tienen resuelto el problema de Reyes, enamorados, aniversarios y otras celebraciones, se pueden ir regalando un palé de ladrillos, unos sacos de cemento, un  camión de arena, un trapalé, juas, juas, juas.

jueves, 10 de noviembre de 2011

si, tenias razón.

Si hay una frase que odio, me da urticaria,  me saca de mis casillas, me irrita, me puede sobretodo por que siempre significa que he metido la pata mucho pero mucho, es  "ya te lo dije" ¡Aggg, que rabia me da!
Y cómo es el  caso cuando he hablado con mi amiga Belén he estado esperando a oírselo decir todo el tiempo que hemos estado juntas.
Se la estaba guardando, pero yo que le leo el pensamiento la veía escrita en su frente con letras luminosas, a pesar de estar hablando por teléfono


¿No me lo vas a decir?- le pregunto, y ella se ríe e imagino que se frota las manos, me ha dicho que si pero que lo hará cuando le parezca bien. Le gusta hacerme sufrir, prefiere ver que cara pongo.

Dejo una canción de Fito y Fitipaldis, y la dejo asombrada de como pueden estos chicos saber tan bien como me siento, si no  me conocen y no se lo he contado a ellos.
Por cierto, en este vídeo solo una chica sobre el escenario, que rancios!!




Whisky barato

Cuando ya no sirven las palabras
Cuando se ha rajado la ilusión
me emborracho con whisky barato
a ver si me escuece el corazón



Quiero ser tan duro como el hierro
pero me derrito con tu olor.
Quise hacer un cielo en el infierno
a ver si acertaba por error

Ya no queda nada entre tu y yo
ya no queda nada entre los dos (bis)

Cada cual que siga su camino,
cada cual que baile su canción.
Tú destino dicen ya está escrito,
el mío tengo que escribirlo yo

Y de tu cariño, de tu amor, de tu alegría
de tu calor, de vida mía, de te quiero tanto,
al final, lo único que me quedó es la canción
que estoy cantando

Ya no queda nada entre tu y yo
ya no queda nada entre los dos (bis)





lunes, 7 de noviembre de 2011

Despistes

Subo al ascensor voy al primer piso al 1º C siempre voy a mismo sitio, siempre realizo el mismo recorrido.Y claro de tanto repetir la ruta ya  ni me fijo para nada en el portal si no hay grandes cambios que me llamen la atención, y cuando todo está como siempre no suena ninguna alarma. Me muevo de manera  automática y con el pensamiento en las mil tareas que aún quedan por hacer y el poco tiempo que le queda al día  y como quien no tiene cabeza, tiene que tener pies, esta será la tropecientas mil veces que subo y bajo de allí hoy.

Se abre la puerta del ascensor y salgo, llevo la llave en la mano. Intento abrir y no puedo. Siempre es igual cuanto más deprisa, más despacio.  Sigo intentando abrir y me viene el  recuerdo de cuando hace poco tiempo dejamos la llave en la cerradura por dentro y al salir y cerrar dimonos cuenta tarde ya y necesitamos un cerrajero que nos dio un sablazo, que aún me duele.

No voy a llamarle otra vez, voy a intentar abrir yo aunque se hunda la puerta. Sé que es una tonteria pero a veces la magia existe y con un poco de maña y paciencia, me voy a ahorrar los euros que el cerrajero esta vez no se va llevar.
Por mis narices.
Me ha costado un poco pero he logrado abrir.

¿Y esto?? Me quedo impresionada al abrir la puerta.
¿Pero que ha pasado, el piso esta vacio? ¡ No puede ser, nos han robado todo..!!
No doy crédito a lo que veo. Por unos minutos, no segundos minutos ha pasado toda mi vida por mis ojos.
Ni siquiera me doy cuenta que el color de las paredes no es el mismo...

Por fin reacciono, este no es mi piso, estoy en el segundo. Ostras, pero la llave ha abierto, con un poco de esfuerzo pero está abierta la puerta.
 
¡Anda que menuda seguridad, ahora todos a cambiar las cerraduras y yo además a  tomarme una tila, que no gano para sustos!

viernes, 28 de octubre de 2011

Mi cumple



Acabo de celebrar mi cumpleaños. Pasados los cuarenta no debería ser doloroso cumplir un año más, y de hecho no lo va a ser.
Solo los niños tienen cuatro años y medio o las personas muy mayores presumen de tener ochenta y cinco, algunos señores apostillan que les queda solo un mes para cumplirlos pero los exhiben  antes de la fecha.
Nunca me ha gustado ese día,  por la extraña razón de ser alérgica al papel protagonista. Recibir regalos ha sido hasta hace bien poco un suplicio para mi. Tengo siempre la sensación de quedar en deuda, y ello me angustia más que ilusiona.
Enumera Elsa Punset en su libro "Brújula para navegantes emocionales",  las cinco maneras básicas en las que las personas expresamos y  preferimos recibir amor: a  través del contacto físico, compartiendo tiempo de calidad con las personas, haciendo regalos, con actos de servicio o través de las palabras. Los denomina los cinco "lenguajes del amor".
"Cada persona tiene tiene uno o dos lenguajes específicos con los que se siente especialmente cómodo para percibir y expresar amor. A veces expresamos amor en un lenguaje y deseamos recibirlo en otro. Si nadie nos habla en nuestro lenguaje de amor, nos resultara difícil sentirnos amados. Intentaremos provocar en los demás la expresión de amor en el lenguaje que entendemos mejor y sentiremos fustración si no lo conseguimos."

Lo estupendo sería controlar todos ellos, pero básicamente dos son los más empleados y de forma ocasional alguno de los otros lenguajes.
Mis preferidos son el de compartir tiempo de calidad y el más polémico, actos de servicio, también me es fácil expresar afecto a través  de gestos de cariño, la mirada de atención, la sonrisa,  el abrazo.
A regalar o recibir regalos, me estoy acostumbrando ahora, supongo que por ser el más utilizado y voy sacando esa sensación incomoda de deuda de hace algún tiempo.

En este cumple ha caído, un bolso, pendientes, varios pañuelos, guantes y un libro, "Tiempo entre costuras", vamos que ha estado muy generoso. Y aunque todos me han gustado, un vídeo y una bola de cristal para adivinar el futuro, se han llevado la palma de oro.

Ha sido un cumpleaños lleno de ausencia, pero también lleno de aliento.

Gracias a todxs, por los regalos y especialmente por soportarme.

domingo, 23 de octubre de 2011

Querida Ana



Apenas han pasado cinco días desde tu marcha y apenas he podido dejar de llorar.
Supongo que nadie nos ha asegurado que la vida fuera a ser eterna, pero solo treinta años son apenas un soplo de aire que no da para levantar más que algunas hojas.
El domingo escribí sin saber que estaba a punto de ocurrir, sobre aquel día en que llena de miedo a tu miedo, te rapaste la cabeza y te colocaste el pelo nuevo. Aquel día en que no dejabas de mirarme como si quisieras taladrar mis pensamientos y descubrir si te veías guapa, si te veías distinta y si la gente que no te conocía lo bastante para saber de tu enfermedad  podrían ver que algo había cambiado en tu imagen y en ti.
Mas incluso que los  efectos  desagradables de la quimio, te asustaba ver el temor que sentías, en los ojos de otros. Más tarde, las prioridades cambiaron y  te soltaste el pelo, de verdad.
Que alivio, me dijiste, liberarme de querer tapar el sol con dos dedos, que alivio perder el temor a que pensarán. Y te concentraste en luchar con todas tus fuerzas.

¿Cómo podía imaginar que marcharías, así, tan rápido y tan silenciosa, tú que eres el bullicio y la alegría dónde vas?

Guardo para mi todas las risas,  los llantos,  los sueños, las ilusiones y tu mirada abierta y limpia, las  horas compartidas, las llenas de sombra y las llenas de luz.

No tengo más lágrimas para llorar tu partida, tan solo un dolor silente y sordo y la necesidad de recordarte a cada rato.
Me queda el honor y la satisfacción de haber podido acompañarte en tus breves años, de mucha alegría compartida y muchos dolores mitigados. De lágrimas en mi hombro y en el tuyo. Me queda agradecerte tantas charlas y juegos, tantas horas de cariño recíproco, de confianza, de intimidad, de honestidad.
Sé que el tiempo acabará por situar los recuerdos y cuando el dolor se calme, podré aceptar tu marcha y dar gracias a la vida que me permitió disfrutarte desde tus primeros pasos y  acompañarte en tus últimas horas.
No olvides que te quiero,  no olvidaré que me quieres, mi niña.

Trababalenguas, quiero y no quiero

 “Quiero y no quiero querer a quien no queriendo quiero. He querido sin querer y estoy sin querer queriendo. Si por mucho que te quiero, qui...