domingo, 16 de noviembre de 2014
"Ahora que los ladros perran", de José Manuel Marroquín
Ahora que los ladros perran,
ahora que los cantos gallan,
ahora que albando la toca
las altas suenas campanan;
y que los rebuznos burran,
y que los gorjeos pájaran
y que los silbos serenan
y que los gruños marranan
y que la aurorada rosa
los extensos doros campa,
perlando líquidas viertas
cual yo lágrimo derramas
y friando de tirito
si bien el abrasa almada,
vengo a suspirar mis lanzos
ventano de tus debajas.
Tú en tanto duerma tranquiles
en tu rega camalada
ingratándote así burla
de las amas del que te ansia
¡Oh, ventánate a tu asoma!
¡Persiane un poco la abra
y suspire los recibos
que esta pobra exhale alma!
Ven, endecha las escuchas
en que mi exhala se alma
que un milicio de musicas
me flauta con su compaña,
en tinieblo de las medias
de esta madruga oscurada.
Ven y haz miradar tus brillas
a fin de angustiar mis calmas.
Esas tus arcas son cejos
con que flechando disparas.
Cupido peche mi hiero
y ante tus postras me planta.
Tus estrellos son dos ojas,
tus rosos son como labias,
tus perles son como dientas,
tu palme como una talla,
tu cisne como el de un cuello,
un garganto tu alabastra,
tus tornos hechos a brazo,
tu reinar como el de un anda.
Y por eso horo a estas vengas
a rejar junto a tus cantas
¡y a suspirar mis exhalos
ventano de tus debajas!
viernes, 7 de noviembre de 2014
lunes, 3 de noviembre de 2014
En este hoy que se estrena, otro adios, no menos doloroso por anunciado, incomprendido.
A quien supo disfrutar como un niño y ser un maestro del vivir, del compartir, del alegrar. De sonrisa permantente. Nariz de payaso valiente, siempre y siempre.
A veces creo que, no es el dios del amor en locura, quien lanza las flechas al azar, sino la muerte con sus dardos de luto.
No quiero entender nada.
A quien supo disfrutar como un niño y ser un maestro del vivir, del compartir, del alegrar. De sonrisa permantente. Nariz de payaso valiente, siempre y siempre.
A veces creo que, no es el dios del amor en locura, quien lanza las flechas al azar, sino la muerte con sus dardos de luto.
No quiero entender nada.
domingo, 26 de octubre de 2014
parajear
El lenguaje me rodea, tiende a volar en bullicio entre los pájaros y las jaulas de papel de las que huyen temerosos. Se persiguen entre las palabras y estas acaban enredadas en sus plumas. Se elevan entre insensatos y temerarias. Todo son pájaros marcados por alegres vírgulas planeando en vuelo ligero, atravesando el aire o la lluvia mansa cuando tiene a bien visitarnos. Gorgojean con estrepito en las tormentas de verano, al punto de parecer chicharras. Llega el otoño y tararean. Muchos y algunas rulan y cantan, se reciben, se despiden, se elevan, descienden, juegan, se posan y se desposan hasta que al anochecer aguardan a los autillos para guardar la noche.
Dejan sobre mi pelo leves plumas, ramas ligeras, papeles de colores suaves formando un nido. Y Todo se lo consiento, todo. Por ruidoso o loco que parezca. Todo se lo consiento a los pájaros de mi cabeza. Menos que callen.
sábado, 27 de septiembre de 2014
Hachear
Al finalizar el verano, suele producirse en los alrededores de la Tierra Roja, una curiosa y temible transformación de la atmósfera que, según cuentan propicia el cambio de ciclo y da paso a la angosta estación de las hojas. Nada más llegar septiembre se abren en canal los vientos y la tierra más abierta y porosa recibe las hojas caducas para revestirse de ellas. Las guarda consigo a modo de abrigo hasta la estación de la esperanza en primavera.
Al principio del otoño, nadie sabe muy bien porque un viento enrejado que suele permanecer discretamente retenido entre las nubes encontró abierta la puerta del cielo y mirando a ambos lados de sus orejas, sin girar el cuello, solamente con los ojos se sintio libre de chapotear en el barro estancado. Este es producto de los pensamientos contaminados que anegan el aire en tal concentración que los rayos del sol no pueden disolverlos. En forma de huracán el Viento de la Malicia se sintió libre de alborotar y alimentado por el miedo y la astucia abrasaba desde el Lago de Mercurio hasta el Pinar de las Ardillas dejando a su paso desolación y tristeza.
Los seres que desavisados respiran en ese ambiente acomodan según sus huecos protonimicos parte del viento que se acurruca entre las entretelas del pensamiento y el corazón, y anida zorro y astuto como un terrorista en aquel que le cobija.
Martina, desatenta y descontenta se dejo mecer por su zumba y desorientada y confusa casi hipnotizada por la desconfianza, salió dispuesta a hachear furiosamente lo que encontrara a su paso.
Así dispuso de ojos, orejas, amantes, amigos, ardillas, alientos, olas, abejas, elefantes, árboles, aires y almendros y estos quedaron hacheados y mudos:
Hojos, horejas, hamantes, hamigos, hardillas, halientos, holas, habejas, helefantes, hárboles, haires, halmendros...halmas en hapariencia las mismas sutilmente henmudecidas.
Al principio del otoño, nadie sabe muy bien porque un viento enrejado que suele permanecer discretamente retenido entre las nubes encontró abierta la puerta del cielo y mirando a ambos lados de sus orejas, sin girar el cuello, solamente con los ojos se sintio libre de chapotear en el barro estancado. Este es producto de los pensamientos contaminados que anegan el aire en tal concentración que los rayos del sol no pueden disolverlos. En forma de huracán el Viento de la Malicia se sintió libre de alborotar y alimentado por el miedo y la astucia abrasaba desde el Lago de Mercurio hasta el Pinar de las Ardillas dejando a su paso desolación y tristeza.
Los seres que desavisados respiran en ese ambiente acomodan según sus huecos protonimicos parte del viento que se acurruca entre las entretelas del pensamiento y el corazón, y anida zorro y astuto como un terrorista en aquel que le cobija.
Martina, desatenta y descontenta se dejo mecer por su zumba y desorientada y confusa casi hipnotizada por la desconfianza, salió dispuesta a hachear furiosamente lo que encontrara a su paso.
Así dispuso de ojos, orejas, amantes, amigos, ardillas, alientos, olas, abejas, elefantes, árboles, aires y almendros y estos quedaron hacheados y mudos:
Hojos, horejas, hamantes, hamigos, hardillas, halientos, holas, habejas, helefantes, hárboles, haires, halmendros...halmas en hapariencia las mismas sutilmente henmudecidas.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Diego ha comenzado el colegio. Tiene cuatro añitos, es el segundo año de cole y le encanta. Además con la suerte de tener la misma maravillosa maestra del curso pasado. Se levanta contento para ir a la escuela, allí tiene una corte de seguidores y fans que es lo que necesita el " muy teatrero" porque el aplauso del público le gusta un rato y lo mejor es que lo consigue de forma natural. Tiene mucha gracia, es muy guapo y lo sabe.
A veces se hace rogar y mantiene la tensión del momento justo hasta punto álgido y entonces cuenta lo que le ha sucedido en el día. Pero en otras ocasiones tiene suficientes aplausos en la recamara y no quiere hablar. Y eso es lo que ocurrió durante la conversación telefónica que mantuvimos respecto del primer día de cole.
Cereza: ¿Como ha ido el día? ¿Lo has pasado bien con los compañeros y la maestra?
Diego: FATAL!!!!
Cereza: (no le creo pq es su palabra preferida) ¿Pero como es eso?
Diego: A la maestra, PA-TA-DAS.
Cereza: (Ya sé que se ha deshecho detrás de ella contandole toooooodooooo lo que ha visto este verano, alguién me lo ha chivado antes, pero yo también soy teatrera)YA TE CUIDARAS TÚ MUCHO DE HACER TAL A LA MAESTRA...HAY QUE QUERER A LAS MAESTRAS Y CUIDARLAS... NO DARLES PATADAS... QUE NO ME ENTERE YO!!!
Diego: A la maestra... patadas y tuuuuuuuú (con voz de brujillo) ¿NO QUERRÁS QUE TE VISITEN UNOS AMIGOS CON PERROS PARA HACERTE MUCHO DOLOR...?
Cereza: Pero, SERÁS MACARRA...!!
Diego: (Alarmado)¿QUÉ SIGNIFICA ESA PALABRA...?
Cereza: Pues eso, lo que estamos criando... Macarra, que eres un macarrón!!
Diego: YO NO SOY ESO... YO NO SOY UNOS MACARRONES CON QUEEESO...!
Cereza: Anda y que no.
A veces se hace rogar y mantiene la tensión del momento justo hasta punto álgido y entonces cuenta lo que le ha sucedido en el día. Pero en otras ocasiones tiene suficientes aplausos en la recamara y no quiere hablar. Y eso es lo que ocurrió durante la conversación telefónica que mantuvimos respecto del primer día de cole.
Cereza: ¿Como ha ido el día? ¿Lo has pasado bien con los compañeros y la maestra?
Diego: FATAL!!!!
Cereza: (no le creo pq es su palabra preferida) ¿Pero como es eso?
Diego: A la maestra, PA-TA-DAS.
Cereza: (Ya sé que se ha deshecho detrás de ella contandole toooooodooooo lo que ha visto este verano, alguién me lo ha chivado antes, pero yo también soy teatrera)YA TE CUIDARAS TÚ MUCHO DE HACER TAL A LA MAESTRA...HAY QUE QUERER A LAS MAESTRAS Y CUIDARLAS... NO DARLES PATADAS... QUE NO ME ENTERE YO!!!
Diego: A la maestra... patadas y tuuuuuuuú (con voz de brujillo) ¿NO QUERRÁS QUE TE VISITEN UNOS AMIGOS CON PERROS PARA HACERTE MUCHO DOLOR...?
Cereza: Pero, SERÁS MACARRA...!!
Diego: (Alarmado)¿QUÉ SIGNIFICA ESA PALABRA...?
Cereza: Pues eso, lo que estamos criando... Macarra, que eres un macarrón!!
Diego: YO NO SOY ESO... YO NO SOY UNOS MACARRONES CON QUEEESO...!
Cereza: Anda y que no.
viernes, 19 de septiembre de 2014
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Trababalenguas, quiero y no quiero
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