domingo, 19 de junio de 2022

El cuerpo tambien habla y escribe.

 El cuerpo también habla y escribe.  Taconea con golpes de voz bronca vocales y rimas sin terciar palabra ni grafiar papel.

 El cuerpo rasga las horas del tiempo y convierte el calendario en un reloj  cubierto de sal sin  salida al mar. 

Las hojas del otoño ruedan hacia  la primavera secas y muertas mientras los esqueletos sin fruto danzan el baile de la muerte con prestancia e invierno.

Se estremece la epidermis, la piel tiembla.

 El estruendo de los versos se aboca al vacio y el acanttilado espera los besos suicidas de bocas abiertas de hierbabuena verde y limón.

Juntos los sentimientos dispares rasgan el cielo y las cucarachas desvirgan el sonido con su ruido de morir.

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