Existimos.
Existen todas las criaturas salidas del hálito de la vida.
La piedra existe, la planta existe, el animal existe.
Existen almas en los diversos pasos de la evolución.
En sentido espiritual, no entanto, vivir es algo diferente de existir.
La vida es la experiencia digna de la inmortalidad.
Hay mucha gente que se extenúa perdiendo salud y posibilidades en movimiento vacio, cuando no se enredan en las tramas de la desolación, entretejiendo vidas dolorosas.
Hay mucha gente que destruye el propio cerebro, escribiendo sin provecho, cuando no expresando negación y crueldad.
Hay mucha gente que aniquila las horas, hablando de nada, cuando no utiliza el verbo para herir y enloquecer a sus semejantes, adquiriendo débitos escabrosos.
Hay mucha gente que pide esa o aquella concesión para frustrarla en actividades sin sentido, cuando no la maneja en perjuicio de los otros, cultivando lágrimas que empleará largo tiempo para enjugar.
Todos esos agentes de inutilidad y delincuencia existen así como nosotros existimos.
Habrá que observar lo que hacemos de nosotros porque la cuna confiere la existencia, mas la vida es obra nuestra.
martes, 19 de noviembre de 2019
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