Hoy Miguel Hernández cumpliría años.
No admito, amigos, no quiero
ese consejo prudente.
Paciencia la suficiente
pero no la del cordero.
No puedo aceptar un daño
ni aunque me llegue del rey,
ni con corazón de buey
ni con alma de rebaño.
Aqui estoy para vivir
mientras el alma me suene
y aquí estoy para morir
cuando la hora me llegue,
en los veneros del pueblo
desde hoy y desde siempre.
Varios tragos es la vida
y un solo trago es la muerte.
domingo, 30 de octubre de 2016
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Un poema que parece escrito para estos tiempos.
ResponderEliminarMe alegra leerte.
Un beso