viernes, 13 de diciembre de 2013

de Fernando Alora

"Solo tu amor
 pudo dejarme
exahusto de júbilo,
triunfante en tu victoria,
dichoso en mi derrota."


martes, 5 de noviembre de 2013

Más que letras

Aprendí a escribir siendo muy pequeña y desde ese día un lápiz forma parte de mi cuerpo tanto como mis dedos, mis rodillas o mis ojos.
Al principio escribía mi nombre completo sin el María porque nunca me sentí demasiado unida a esa primera parte del  nombre. Sin embargo escribir los segundos apellidos de mis padres me debía parecer de lo más natural porque nunca faltaban. Cuando me hicieron saber  que aquellos apéndices no me pertenecían me asombré. Yo no dejaba de sentirme incompleta sin ellos; sin los apellidos de mis abuelas.
No podía entenderlo. Tiempo después  aquella larga cadena de letras quedo reducida a un corto garabato ininteligible que utilize durante años. Un día sentí la necesidad de rubricar mi nombre de forma legible y clara y hasta hoy sigue siendo mi identidad más duradera.
Dicen quienes saben del tema que a través de una firma se puede conocer el estado de ánimo del rubricante; si denota temblor, inquietud, miedo o cualquier emoción presente en el momento.

Hoy mi firma ha tratado de ser legible, clara, limpia, agradecida, emocionada, alegre y solemne.
Hoy me he sentido  realidad del sueño de tantas personas que han luchado porque quienes nacimos libres e iguales lo fueramos ante la ley y el derecho.

He sido testigo de la apertura de un expediente que tendrá que volver a rubricarse más tarde en una ceremonia  civil de matrimonio entre dos mujeres.
Dos mujeres a las que quiero y quiero, que me han dado la oportunidad y el gozo de estar y compartir  un momento importante de sus vidas.

Son papeles, son meros trámites administrativos pero son mucho más que eso.

Es el sueño de quienes nos soñaron libres e iguales y quienes tuvieron en sus mentes y en su lucha  un momento como el que hoy hemos vivido y que aparecía como una utopía que hoy es realizable. Porque es cuestión de justicia que así lo sea.
Somos un sueño hecho realidad. Una realidad soñada y agradecida.

domingo, 27 de octubre de 2013

Nací un día tal que hoy del siglo pasado..

Algunos trescientos sesenta y cinco días cunden tanto que  parecen mucho más que un año.
Esta terminación en tres ha sido un regalo: de compañia, de iniciativas, de viajes, de Cicerones, de comienzos, de renovación, de amistad sincera, de recuperación, de besos, de puesta en marcha, de tomar los remos que solté hace tanto, de esperanza, de teatro, de Merida maravillosa, de actuaciones, de riesgo, de cine, de espera, de compartir mantel, de testigo, de papel, de amor, de deportes, de distancias cortas, de besos bajo la luz, de piel...

Hoy comienzan el primer día de mis cuarenta y cuatro primeros otoños.
Y llega con veinticinco horas..!
Cruzo los dedos!



miércoles, 23 de octubre de 2013

Escuela pública, SI

"Está amaneciendo. Es la hora de los pájaros. A los colegios e institutos llegan en bandadas niños y chavales cargados con sus mochilas. Ellos no lo saben, pero todos se dirigen a la isla del tesoro. Puede que ignoren dónde está ese mar y en qué consiste la travesía y qué clase de cofre repleto de monedas de oro les espera realmente. El patio del colegio se transforma, de repente, en un ruidoso embarcadero. Desde ese muelle lleno de mochilas cada alumno abordará su aula respectiva, que, si bien no lo parece, se trata de una nave lista para zarpar cada mañana. En el aula hay una pizarra encerada donde el profesor, que es el timonel de esta aventura, trazará todos los días el mapa de esa isla de la fortuna. Ciencias, matemáticas, historia, lengua, geografía: cada asignatura tiene un rumbo distinto y cada rumbo un enigma que habrá que descifrar. La travesía va a ser larga, azarosa, llena de escollos. Muchos de estos niños y chavales tripulantes nunca avistarán las palmeras, unos por escasez de medios, otros por falta de esfuerzo o mala suerte, pero nadie les puede negar el derecho a arribar felizmente a la isla que señalaron los mapas como final de la travesía. Ese mar está infestado de piratas, que tienen su santuario en la caverna del Gobierno. Todas las medidas que un Gobierno adopte contra el derecho de los estudiantes a realizar sus sueños, recortes en la educación, privilegios de clase, fanatismo religioso, serán equivalentes a las acciones brutales de aquellos corsarios que asaltaban las rutas de los navegantes intrépidos, los expoliaban y luego los arrojaban al mar. De aquellos pequeños expedicionarios que embarcaron hacia la isla del tesoro solo los más afortunados llegarán a buen término. Algunos soñarán con cambiar el mundo, otros se conformarán con llevar una vida a ras de la existencia. Cuando recién desembarcados pregunten dónde se halla el cofre del tesoro, el timonel les dirá: estaba ya en la mochila que cargabais al llegar por primera vez al colegio. El tesoro es todo lo que habéis aprendido, los libros que habéis leído, la cultura que hayáis adquirido. Ese tesoro, que lleváis con vosotros, no será detectado por ningún escáner, cruzará libremente todas las aduanas y fronteras, y tampoco ningún pirata os lo podrá nunca arrebatar."

Manuel Vicent

lunes, 21 de octubre de 2013

Sorprende esperar y vivir


ES curioso como con el paso del tiempo parece que nos curamos de muchos espantos y se enfría un poco la capacidad de sorpresa. Sin llegar a extremos que endurezcan el corazón pero ciertas experiencias de vida arañan la inocencia. Hasta que un buen día una casualidad provoca una sonrisa amplia, hasta una  percepción poética si se quiere y quedan reparados esos arañazos y mucho enmarañado se recoloca en su lugar.

Hace dos años, toda mi familia se reunía alrededor de una cama de hospital para decir adiós a una mujer muy querida y muy joven, que dejó una brecha enorme y un duelo terrible. Muy cerca, en otro hospital, otra familia pasaba por momentos similares. Y con la cercanía que compartir el mismo dolor trae, se ha ido forjando una buena amistad entre la madre de Ana y la madre de Pepe.

Ayer domingo, nos volvimos a reunir en una habitación de hospital, esta vez para recibir y darle la bienvenida a Carla y por obra de la vida, en otra habitación hospital, la familia de Pepe se reunía también para recibir y celebrar. Su nueva miembra se llama Paula.
En ambos lugares y en ambas familias estuvieron muy presentes quienes fisicamente no están, porque nadie ocupa el  espacio de nadie, pero la vida ha vuelto como por casualidad, esta vez  para traer más luz.Y de alguna manera un mucho de alivio para unos corazones tan sufridos.

Bienvenidas...!!

Trababalenguas, quiero y no quiero

 “Quiero y no quiero querer a quien no queriendo quiero. He querido sin querer y estoy sin querer queriendo. Si por mucho que te quiero, qui...