viernes, 12 de octubre de 2012

Octubre 12. Día del descubrimiento

En 1942, los nativos descubrieron que eran indios,
descubrieron que vivían en América,
descubrieron que estaban desnudos,
descubrieron que existia el pecado,
descubrieron que debían obediencia a un rey y una reina
de otro mundo y un dios de otro cielo,
y que ese dios había inventado la culpa y el vestido
y había mandado que fuera quemado vivo quien adorará al sol
y a la luna y a la tierra y a la lluvia que moja.

Los hijos de los días.  Eduardo Galeano

martes, 9 de octubre de 2012

Hojas de vid

Era hija del otoño y llevaba sus hojas grabadas en ella.Tenía las piernas más  bonitas y exóticas que he visto jamás. Aquellos pies pequeños y andariegos sentían celos de la atención que siempre era depositada un tanto más arriba. eran suaves y seductoras, jamás pasaban desapercibidas. Aquellas piernas eran  hipnóticas  y ella lo percibía en las miradas que las acariciaban mientras caminaba.
Para la ciencia que no entiende de poesía eran nevus pigmentarios, para mí y para quien la deseaba  hojas de vid perfectas dibujadas en su piel desde su nacimiento. Tres en la izquierda,  cinco en la derecha.
Cuando ella paseaba por la playa todos los ojos se olvidaban del mar.
Ella era dulce, rebelde e ingenua y harta de una vida sin esperanza quiso aprovechar aquella ventaja  obtenida sin pedirlo y que transformaría su vida sin merecerlo.
Sus ojos juguetones siempre, insinuantes y provocadores sabían esconderse en el momento exacto y aparecer convertidos en hielo en un pestañeo mientras jugaba desnuda con fuego. Se hizo hábil en la provocación y para el disimulo pero  no tanto como aquellos que no tienen escrúpulos y lo quieren todo, hasta el alma de la que ellos carecen.
Ayer hablando con Ana sobre como trata de educar a su hija y como hablarle de sexualidad y amor me preguntó que hubiera yo deseado saber sobre el tema. Y la recordé.
Ella que jugó y se consumió hubiera querido saber que una persona vale más que su cuerpo y que no hay ningún motivo, absolutamente ningún motivo para que una chica tenga amores que no quiere o relaciones que no le convienen por ser tenida en cuenta, por miedo a ser diferente o a quedarse sola. Que ninguna ley del agrado compensará la perdida de la inocencia a quien nadie  ha enseñado a amarse, a elegir o a decir no.

miércoles, 3 de octubre de 2012

paseando

Voy a dar un paseo con mi sobrino Diego de la mano. Tiene treinta meses, para la gente de letras dos años y medio. Quiere llevar su bici pero me niego pq no tengo ganas de ir corriendo tras él gritando que pare en cada esquina y con el corazón encogido cuando le veo tambalearse por el borde de la acera. Además que podemos ir paseando y a la vuelta cuando insista en decir con voz de falsete " ay, ya no puedo más, no puedo más.." no estaremos muy lejos de casa. Volver con él cargado estilo gitana y la bici al otro lado se me resiste.
Salimos de la mano y andamos un par de calles, por la sombra, con una conversación que me despierta una sonrisa interminable. Caminamos en todos los estilos, pasos de hormiga, pasos de elefante, pasos de rana que son los que más le gustan, abrimos alas de mariposa, de murcielago, de pajarilla de las nieves. Paramos en cada chicle, en cada papel y en cada palito. Miramos hormigas, vemos volar palomas y esquivamos a las vecinas que nos hacen siempre un interrogatorio de tercer grado.
Al llegar al final de la calle hay una casa nueva que ahora habita una pareja muy joven de aspecto un tanto siniestro pero muy amables. Están en la puerta de la casa despidiendo a una señora que supongo es la madre de alguno de los dos, y  que se aleja unos pasos antes de que lleguemos a su altura. La chica lleva en los brazos un cachorro de perro negro y blanco, de pelo brillante y ojos niños como los de Diego.
Diego se asusta un poco cuando ve al cachorro pero agarrado a mi pierna nos acercamos un poco más y le pido a la que Digo llama Nuria pq se parece a su prima que nos deje acariciar un poquito al cachorro, no quiero que el niño tenga tanto miedo de los perros como he tenido yo.  Le acariciamos los dos y le gusta. Nuria mira al cachorro y seguidamente a Diego y ella le dice que se llama "ronco". Diego  se vuelve a mirarme un segundo, se gira hacia Nuria y le dice como si entendieran que ambos hablan de sus mascotas: se llama cerecita.

Y ahora ya no se quien saca a pasear a quien...

viernes, 28 de septiembre de 2012

Sin prisa

Como me siento fruta verde, a veces le pido al sol  que para madurar antes caliente un poco más, que acerque la primavera.
 Y el sol paciente susurra "espera".
Pero tengo prisa y lo intento de nuevo con la nube. Le pido mucha lluvia, a gritos.
 Y la nube me mira, sonríe y dice "espera".
 Las cerezas rojas nunca vuelven a ser verdes y no maduran fuera del árbol.
 Espera, disfruta.
Y dejo de darme palo y recuerdo a quien me recuerda que la vida es preciosa.
Y espero.



domingo, 23 de septiembre de 2012

Humo


Llevo siete meses sin fumar, pero desde hace unas semanas me nace un deseo intenso de volver hacerlo. En mis monólogos me repito una y otra vez que no necesito más humo en mi vida,  que lo que añoro es el deseo de tranquilidad o sencillamente  que tengo necesidad de consuelo. 'No quieres el humo, no necesitas el humo, solo la tranquilidad', que vete tú a saber por qué ha decrecido en los últimos tiempos e identificas con el tabaco. No quiero humo, quiero alivio de alguna presión interior que trata de guiarme a mis caminos tranquilos y a los que me resisto a volver.
 De nuevo el canto de las sirenas.

A veces recuerdo que energía, que fuerza y que alegría me acompañaba cuando estaba cerca de ella y de que manera me resultaba fácil salir de mi e incluso ser yo misma sin ningún compromiso con la precaución, sin más necesidad de máscara, disponible, exenta de juegos  complicados o competitivos, libre sin más. Cuando lo recuerdo tengo que resistir el impulso de equivocarme otra vez, de volver a engañarme creyendo que esas sensaciones las traía ella en la maleta, que eran suyas. Y no, sencillamente siempre habían estado ahí,  en algún lugar de mi interior, ella solo tuvo que leerme para saber donde estaba el interruptor.
Sé que no se lo ha podido llevar, pero me da la impresión que lo cambió de lugar o que he vuelto a cerrar los ojos y ahora no lo encuentro.

Todo se resume en que se me han caído los palos del sombrajo y no sé donde coloque la caja de herramientas la última vez. Soy una ingenua pensé que no las necesitaría de nuevo.

Voy a tatuarme en un lugar bien visible para recordarlo a diario,  que lo que busco y necesito es la leche, no la teta.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

error tipográfico? creativo? casualidad?

Acabo de escribir y enviar un mensaje. Pretendía  despedirme con besos, pero con la costumbre de  recortar vocales hasta en las palabras del correo y por un cambio de tecla el resultado ha sido 'bxx'.
¿Será que escrito de esta manera entenderá la destinataria que no domino el teclado, soy impulsiva y envío sin echarle un vistazo a lo escrito, o  que le envío besos de dos rombos y quiero tema..? ¿Debería publicar una "fe de errata"? ¿Me ha vuelto a  tracionar el subconsciente?
 También puede pasar que ni cuenta se de del matiz.
Veremos.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Este momento

Lo que me apetece decir ahora, en este momento.
¿Qué más quieres cuerpo mio, bien comio y bien bebio? ¿Trabajar? No, nada de eso, todos los placeres no se pueden dar.


Trababalenguas, quiero y no quiero

 “Quiero y no quiero querer a quien no queriendo quiero. He querido sin querer y estoy sin querer queriendo. Si por mucho que te quiero, qui...