sábado, 2 de septiembre de 2017

Cosas de niños. Adan y Eva


A el pequeño le encanta enseñarme cuanto sabe, cuanto aprende, cuanto ve. Sus libros, llenos de garabatos, son para mi como un museo lleno de arte. No puedo evitarlo. Y él no puede evitar hablar y hablar sobre todo lo que estudia. Y en cada encuentro yo aprendo un poco y recuerdo un mucho de lo que ya tenía olvidado por tan sabido. Hasta que una tarde pasando las páginas del libro de historia algo hace desprenderse a mis retinas. ¿Pero cómo es posible encontrarse con Adán y Eva en medio de una clase de historia? No doy crédito. El colegio es concertado. Ni aun así doy crédito. Sin embargo, están ahí entre los ritmos circadianos, los ciclos del agua, de la vida...mirándome con su raza blanca, su manzana roja y su serpiente verde que les acompaña fiel,  condenados como están a acompañarse siempre.

-Vaya, ¿que hacen aquí este par de dos y su mascota?
-Cere, son Adán y Eva nuestros primeros padres. Dios los echó del paraiso.
-Sí, lo recuerdo, por morder una manzana.

Entonces me mira muy serio, y me dice: ¡¡Anda, no sería por eso! ¿Cómo va ser...?
-Sí, fue por morder una manzana.

No has oido hablar de Charles Darwin? Ni de la evolución de las especies? Según este señor el ser humano es descendiente del mono.
-Que val, Cere. Eso no puede ser. Somos hijos de dios.

Bueno, vamos a ver si arreglamos esto un poco  sin que el daño colateral sea yo.

Tú  ya sabes que son la poesia y las metaforas, verdad? Ya hemos hablado de esto alguna vez. Poesia no es solo rimar patito con gatito, también es entender que los ojos del puente no son ojos como los nuestros pero lo parecen, verdad? Algunas veces una silla no es una silla, recuerdas?
Yo creo que la Biblia recoge muchas historias, pero que no hay que tomar al pie de la letra.  Adán y Eva pueden situarse en el momento en que la inteligencia va tomando cuerpo y hace frontera entre la animalidad y la raza humana. La manzana es una excusa. Tal vez, Cain y Abel son hijos de esa inteligencia que nace y habla de pueblos pastores y pueblos que cultivaban la tierra. De como los rebaños arrasaban los campos y entraron en lucha hasta que algunos pueblos primitivos fueron aniquilados. Puede que cuando Abraham va dispuesto a sacrificar a su hijo ante un dios inhumano, este le dice que no es necesario que le mate y tal vez esto nos habla del momento en que la humanidad dejó de ser canibal, de realizar sacrificios humanos...

Debería ser obligatorio educar en la bondad y en la verdad. No crear esa realidad falsa que envuelve a los niños y que es como otro útero del que ser expulsado por el tiempo esta vez sin madre ni comadrona, porque la vida es demasiado breve para andar y desandar.

Pasados unos días me preguntó si tenía tiempo para hablar de nuestras cosas. Y claro que lo tenía.

-Sabes, Cere, tengo muchas dudas.
-Vaya, ¿sobre qué ?
- Pues,  tengo dudas de que dios exista... Pero si lo averiguo... me da una pena averiguarlo... Tendría que decirselo al Papa Francisco...y está tan mayor...Uff, no sé que hacer.

Sonrío.

Yo te diría, querido pequeño, que seas honesto con  lo que sientes y con lo que crees, porque de todo te podrás arrepentir en la vida, menos de ser honesto. Aunque  duela un poco a ti o a otro alguien. Ser valiente tiene un precio. No serlo, también.

Vuelvo a sonreir.

Y lo mismo el Papa ya lo sabe. Vete tú a saber.
Esa cabeza no para, eh?

1 comentario:

  1. menuda suerte tuve de ser maestra en un país laico... pasan muchas cosas con la educación pública pero al menos esa no. Saludos Cereza :)

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Cosas de niños. Adan y Eva

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