domingo, 11 de diciembre de 2016

Solidaridad real

Debe ser más fácil llorar con quien llora que alegrarse con quien se alegra. Algunas veces ver a quien soporta enormes fardos nos lleva a sentirnos privilegiados de algún modo y  en comparación nuestros pesares aparecen como estorbos leves. Ayudar a quien se encuentra en dificultades es siempre loable, pero hay que reconocer que aconsejar paciencia desde los margenes de un problema no es dificil, como no lo es dar pan o alegria cuando nos sobra. Sin embargo, para alegrarse, de verdad, con quien se alegra o triunfa sin punta de envidia o despecho hace falta llevar mucho amor puro en el corazón.